29 comentarios

Monitores de referencia de bajo coste, 2ª parte

Dos años después de publicar mi primera entrada sobre monitores para color de bajo coste es hora de actualizar la información con nuevos datos. En este tiempo se han producido varias novedades en el sector de los monitroes de referencia, por ejemplo en la parte media del mercado tenemos el nuevo Sony Trimaster con tecnología OLED de 25 pulgadas, que se postula como sustituto de los antiguos CRT BVM de Sony de tan buen recuerdo, Flanders Scientific ha ajustado sus precios con su LM-2461W, mientras que HP aun no ha actualizado su monitor Dreamcolor, el iniciador del LCD de referencia de coste ajustado. En la parte alta del mercado el indiscutible líder es el Dolby PRM-4200 con sus negros casi perfectos y magnífica reproducción del color, a un precio estratosférico.

En cuanto al mercado de bajo coste, para aquellos que no disponemos de un presupuesto holgado pero no queremos renunciar a cierta calidad y rigor en nuestro trabajo, tenemos varias opciones.  Podemos considerar un monitor adecuado para labores de corrección de color aquel que cumple estos requisitos mínimos: gamut nativo superior a Rec.709, panel de calidad con amplios ángulos de visión, y opciones que permitan un calibrado correcto (bien mediante software propio o con software externo actuando sobre los ajustes del monitor). Sí fijamos un tope de 2000 € son cinco los modelos que considero en esta lista: dos monitores LCD de ordenador con paneles IPS de 24 pulgadas (con resolución de 1920*1200 píxeles) y tres paneles plasma de Panasonic (1920*1080).

Nec ha lanzado una nueva gama de monitores profesionales con un nuevo panel p-IPS wide gamut de 10 bits, de ellos el que nos interesa es el Nec PA241W. Dentro de esta gama tenemos también el modelo de 23 pulgadas PA231W y el nuevo P241W también de 24′, pero ambos con un panel de calidad inferior de 8 bits y gamut limitado a sRGB. El modelo superior PA241W tiene dos versiones, la normal (990 €) y la Spectraview Reference (1.615 €). Esta última se diferencia en que trae calibración hardware mediante un calibrador Xrite Display 2 modificado y el software Spectraview Profile, y su panel ha sido seleccionado «a mano» por su mayor calidad y uniformidad (con su correspondiente certificado). De serie dispone de preajustes para Rec.709, EBU y cine digital DCI P3, además de los más habituales sRGB y nativo, y en cuanto a posibilidades de control va muy bien servido, con un OSD muy completo, donde destaca el control de los seis colores principales (RGB y CMY).

La página 2 del completo OSD del Nec, con los controles HSL de seis colores.

El otro monitor de ordenador es el Eizo CG243W (1.730 €), si bien con un panel un poco más antiguo (8 bits+FRC), no por ello de calidad inferior, como atestigua su excelente crítica. Es el que uso actualmente en mi trabajo. También viene de fábrica con preajustes tanto para HD como para Pal (Rec 709 y EBU) y cine digital DCI (aunque hay que dejar claro que al igual que en el Nec más bien como emulación), gamma ajustable en pasos de 0,01 puntos, y puede utilizarse con la frecuencia de refresco vertical de 25 Hz, permitiendo un visionado de movimiento perfecto, sin el judder visible en los monitores de 60 Hz. Su único pero es la falta, dentro del ajuste de seis colores, del valor luminancia (solo se puede ajustar en hue y saturación), lo que limita su posibilidad de calibrado completo usando software externo como ChromaPure o CalMAN. En todo caso siempre se puede calibrar con ColorNavigator, el software propio de Eizo. La nueva versión 6 del programa es muy sencilla de utilizar (ya trae preajuste para Rec.709), rápida en la calibración, y me ha dado un excelente resultado: 100 cd/m2 de nivel de blanco y 0,14 cd/m2 de negro, para un contraste de 715:1.

El menu de espacios de color del Eizo.

Estas dos pantallas LCD IPS no destacan por sus negros, realmente son pobres comparados con un CRT, pero en contrapartida su reproducción del color es muy fiable y su gamma muy consistente. Otra particularidad de estos dos monitores de ordenador de alta gama para su uso en entornos de vídeo profesional es la falta de los interfases adecuados: HDMI y sobre todo SDI. Es necesario por tanto el uso de adaptadores como el HDLink de BlackMagic o el HDP2 de Aja, que encarecen la solución, aunque el HDLink permite el uso de 3DLuts que mejoran la precisión de la calibración, por ejemplo con soluciones profesionales como LightSpace CMS. Por último mencionar que la calibración se guarda en el propio monitor, no como perfil en el sistema operativo, donde se aplica como una Lut 3D (de 16 bit en el Eizo y 14 bit en el Nec).

En cuanto a los plasmas de Panasonic, tres son los modelos propuestos, todos basados en la serie 13 de sus afamados paneles, ahora con la tecnología Infinite Black 2. El TH-42PF30U (1.150 $) es un monitor de la serie profesional (dos generaciones mas nuevo que el mencionado en mi anterior entrada), con interfase HDMI de serie y SDI en opción, calibrado ya para HDTV (Rec.709) de fábrica. No dispone de controles tan completos (como el ajuste de seis colores con HLS independientes), pero con sus negros profundos y gran contraste con una buena reproducción de color a un precio asequible hacen de él una excelente opción.

La serie tope de gama de la división de consumo de Panasonic, la Viera VT30, destaca por su completa calibración con certificación THX, incluso se puede hacer la calibración de forma automática junto con el software CalMan de SpectraCal. Otros modelos de la gama como el G30 podrían servir, pero su CMS (Colour Management System) no es tan completo. Junto con el modelo anterior, el VT25 (que algunos especialistas declaran superior), muchas pequeñas empresas usan estos televisores como monitor de referencia. De la serie destaca el modelo de 50 pulgadas, el TX-P50VT30 (1.580 €), pero también tenemos el modelo de 42 pulgadas, más asequible (1.250 €).

De este uso como monitor de referencia por fin Panasonic se ha dado por enterada, y en el último NAB anunció el lanzamiento de un plasma profesional de referencia enfocado a la corrección de color, el TH-42BT300U (2.750 $), complementado con otro modelo de 50 pulgadas. Más caro que los anteriores (rozando el tope que hemos establecido), esta orientado claramente a los entornos profesionales Broadcast y de postproducción. Cuenta con un completo CMS, y hasta incluso con monitor de forma de onda. Su principal carencia es la falta de entrada SDI, que se puede resolver con un adaptador, pues la opción SDI de Panasonic es bastante cara.

El nuevo plasma de referencia de Panasonic.

La falta de la interfase SDI en esos monitores no es un gran handicap en algunos entornos. Por ejemplo, mediante el uso de las tarjetas gráficas Quadro se le puede enviar una señal de 10 bit por canal de color directamente desde la salida Displayport. Tanto Premiere Pro como software especializado de color grading como SpeedGrade (ahora en Adobe) o Scratch hacen uso de esta característica, por lo menos en Windows 7 (desconozco si es posible en OSX 10.7).

Aunque de fábrica estos monitores ya vienen precalibrados, su ajuste nunca es el mejor, y además variará con el tiempo, siendo imprescindible una calibración in situ y periódica. Los dos monitores LCD disponen de su propio software de calibración, pero mayor precisión siempre se puede obtener con sofware especializado como ChromaPure o CalMAN, y sobre todo con el más profesional LightSpace CMS. Ninguno de estos programas tiene versión para OSX, pero su utilización en entornos Mac es factible en cuanto que habitualmente se usan sobre portátiles. También es necesario un buen colorímetro, que afortunadamente cada vez son más asequibles, como el nuevo Xrite i1 Display Pro.

Bien, espero que esta información les sea de utilidad. Es posible que haya dejado fuera algún monitor que pueda entrar en esta lista, si es así lo pueden señalar en los comentarios.

29 comentarios

Leave a Reply