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DaVinci Resolve y el mercado de entrada del color grading

Hace una semana que acabo la edición de este año del NAB, la gran feria americana del broadcast y por extensión del sector audiovisual. En esta feria las firmas aprovechan para presentar sus nuevos productos y dar a conocer sus apuestas de futuro. Así Apple presento su nuevo FCP X, una de las estrellas del certamen. Pero no voy a hablar de NLEs o de nuevas cámaras, sino de las soluciones de corrección de color y las novedades presentadas en esta edición.

Hasta hace un par de años este sector era muy poco conocido fuera de la producción de calidad. Un mercado limitado a las grandes producciones y con pocos actores, con cifras de negocio millonarias pero parcas en unidades vendidas. Actores con nombre famoso pero cuya cara ya no suena tanto: Baselight (Filmlight), Resolve (da Vinci), Pablo (Quantel), FilmMaster (Nucoda), y Lustre (Autodesk), por nombrar los más conocidos, a los que recientemente se han unido Scratch (Assimilate), Speedgrade (Iridas) y un software español, Mistika (SGO). Este artículo de Mike Most resume las principales características de cada uno. Por lo general los precios de estas aplicaciones no se publicita, tanto por lo elevado de su cuantía (cinco y seis cifras) como por las numerosas opciones de hardware disponible, generalmente propietario (paneles de control, múltiples CPUs, almacenamiento, etc). Para el mercado de menor presupuesto las opciones eran o Color de Apple (capaz, pero lastrado por su contumaz endogamia), o plugins para After Effects y editores no lineales, o sus herramientas nativas (generalmente muy básicas, con alguna excepción). Y en medio, un gran vacío.

La aspiración de buenas herramientas de corrección de color mas asequibles para conseguir un buen acabado estaba patente desde hacia tiempo. Stu Maschwitz, el gran gurú de las herramientas de alcance popular, había creado el plugin Colorista, pero fue Colorista II (RedGiant, 299 $) el que ha traído un flujo de trabajo profesional al mercado de bajo coste. En todo esto sin duda ha ayudado el aumento del rendimiento del hardware actual, con procesadores multicore y sobretodo la potencia de cálculo proporcionada por cada nueva generación de GPUs.

El punto de inflexión en este campo se produjo en el NAB de 2010 con un anuncio inesperado: Blackmagic Design, el fabricante australiano de hardware de vídeo, que hacia poco había comprado la empresa daVinci Systems rescatándola de la quiebra, anuncio el porte del software Resolve al MacOSX a un precio de 999$: la bomba, ¡el precio anterior estaba por encima de los 200.000$!. Seis meses después se presento en el IBC y salio al mercado en Octubre de 2010, demostrándose la viabilidad de la apuesta. Quedaba ver como reaccionaría el resto del mercado.

La respuesta ha llegado en este reciente NAB: Assimilate e Iridas han bajado el precio de sus soluciones (ambas basadas en software), mientras que Filmlight presentó el plugin Baselight para FinalCut Pro. Pero Blackmagic no se ha parado a verlas venir, ha continuando con su punzante política y anunció una nueva versión de Resolve (solo siete meses después, y sin coste como actualización) más una versión Lite con prestaciones recortadas, pero ¡¡gratuita!!. Una nueva vuelta de tuerca. Resolve para OSX se ha convertido ya en la referencia de este mercado. La versión 8 añade nuevas características, algunas muy demandadas: linea de tiempos multicapa, estabilizador, reductor de ruido, soporte para OpenCL, XML para conformado, etc. De Baselight para FinalCut poco se sabe, saldrá en otoño a un precio por debajo de 1000 $, pero queda la duda si funcionará sobre el nuevo FCP X. También han anunciado que saldrá para otros software, como Nuke.

La nueva linea de tiempo multicapa de Resolve 8. Foto Scott Simmons (PVC).

Como usuario de Windows estas aplicaciones quedan fuera de mis posibilidades, por lo menos en el corto plazo. De ahí mi interés por Scratch y SpeedGrade (ambos multiplataforma), ahora más asequibles gracias a sus nuevos precios, y que se posicionan como los principales contendientes (con el permiso de DaVinci Resolve OSX, la primera opción sin discusión posible) en el mercado de entrada, el de pequeñas empresas independientes.

Assimilate presento su nueva linea de productos (la primera en Mac OSX), Scratch ver 6 (17.995 $) y Scratch Lab (4.995 $, una herramienta para previos y dailies en rodajes y casas de VFX). Su precio anterior, no publicitado de forma pública, estaba por encima de los 50.000 $. Scratch comenzó como herramienta para previos, generación de proxies y conformado, pero ha añadido a su arsenal una amplia paleta de correctores y herramientas avanzadas (tracker planar y varios keyers, Api para plugins de terceros, etc), que lo confirman como una opción muy completa. Pero cuando tuve la oportunidad de probarlo, su interficie me pareció muy complicada, desordenada hasta cierto punto, con una curva de aprendizaje muy alta. El programa consta de varios módulos (Construct, Player, Matrix, Edit, Process, etc) cada uno para una tarea específica. Podéis ver varios ejemplos en el canal de Assimilate en Vimeo.

La abigarrada apariencia de Scratch, con cierto aire a los productos de Autodesk.

Iridas también ha concentrado su linea de productos en dos, FrameCycler DDS (8.100 $, el equivalente de conformado y previsualización) y SpeedGrade NX (19.995 $). El anterior precio de SpeedGrade era de unos 40.000 $. Pero mientras que Scratch es el producto estrella de Assimilate, Iridas desvelo en el NAB una nueva propuesta para la gama alta, Lumetri, lo que hace pensar que SpeedGrade se quedará en un segundo escalón. Aun es pronto para confirmarlo. Speedgrade es un corrector muy competente, pero su arsenal es algo limitado (no dispone de matte blur en secundarios, ni curvas de HLS, ni galería de Stills, el cualificador es solo HLS, esta limitado a una mascara por capa, etc) y hasta tosco en algunos apartados (sistema de keyframes, representación de clips con largos timelines), y su versión actual es prácticamente la misma que probé hace dos años (por lo menos en lo que respecta a las herramientas de color), pero su interficie es muy sencilla y ordenada, fácil de aprender y su flujo de trabajo muy rápido.

La sencilla y elegante interficie de SpeedGrade.

Con el hardware adecuado estos tres programas permiten una finalización óptima de cualquier proyecto, desde un videoclip hasta un largometraje para la gran pantalla. Resolve cuenta de partida con la gran ventaja de su reducido precio, sustentado por el músculo financiero que proporciona la división de vídeo de BMD. Scratch y SpeedGrade dependerán de los detalles en los que son fuertes, Scratch como solución completa de Intermediación Digital (data&media management) y SpeedGrade en proyectos con fuentes RAW y que precisen de sus avanzadas herramientas para esteroscopía (DualStream 3D).

Pero no debemos olvidar que, aparte de las cualidades del sistema que se utilice, el elemento aquí importante e imprescindible es el colorista, la persona que con su capacidad y saber hacer es el responsable de llevar el proyecto a buen puerto.

2 comentarios

  1. nickeditor

    Creo que tu vida profesional sería más relajada si hicieras una partición y usaras Linux ¡también hay DaVinci para Linux! 😉

  2. tecnico de imagen y sonido

    muy buen comentario nickeditor

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