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Quien compra informática compra un problema

sello_infomaticaEscuché este dicho hace años y realmente es cierto cien por cien. Quién no ha tenido problemas con su ordenador, pero no me refiero a los clásicos por desconocimiento del funcionamiento de tal o cual herramienta, sino los problemas del tipo de el equipo informático que antes funcionaba a la perfección y de repente ya no, o lo que comprado con tanta expectación resulta que sencillamente no funciona.

Todo esto viene a cuento por un nuevo ordenador para edición y postproducción que he ensamblado con cuidado y buenos mimbres, y que sin embargo…

Funciona correctamente, pero dos detalles dan razón al encabezado. El primero es el reconocimiento de la memoria instalada, y el segundo un problema surgido con After Effects, nuevo para mi y que me tuvo desconcertado durante días.

El problema con la memoria tiene que ver con una de las singularidades de la informática: no todo es compatible, y lo que sobre el papel funciona, en la práctica puede que no. Además cuando construyes para utilizar toda la capacidad teórica, hay que hilar muy fino. En concreto: las placas base basadas en el chipset X58 de Intel (con socket 1366, las más potentes en informática de sobremesa) tienen problemas para reconocer la memoria instalada si se ocupan todos los slots disponibles. Esto lo puedo afirmar ahora, pero lo desconocía al comprar el equipo. Y es lo que me ha pasado, mi placa tiene problemas para reconocer el total de la memoria instalada, 24 GB, que es el máximo que se puede instalar. En todos los foros que he visitado este problema es una constante, independientemente de la marca de hardware, y sin solución global todavía. Tiene que ver con el paso del controlador de memoria del chipset al microprocesador, en la primera implementación de este método por parte de Intel. Y por descontado que este detalle ni se publicita ni trasciende al público en general.
X58_chipset

En los procesadores Core i7 de Intel la memoria es controlada directamente por el procesador

Al final he logrado encontrar una solución al problema, aunque no total, ya que algunas veces solo me reconoce 16 Gb y tengo que volver a reiniciar el sistema. Y la solución ha sido encontrar los valores precisos en la Bios, en el overclocking de procesador y memoria, que ya voy entendiendo a base de foros y experimentación.

El otro problema tiene que ver con el software, porque After Effects ha comenzado de repente a colgarse en este nuevo ordenador. Bueno, para más exactitud se congela durante un tiempo, y vuelve a la vida al rato. Algo raro, que no había visto antes (AE es por lo general un programa extremadamente estable), y realmente muy molesto.

Pero todo esto que les comento no me sorprende, porque en mi larga relación con los ordenadores (siempre por lo civil) me han pasado varias situaciones que ilustran el dicho a la perfección.

A principios de los noventa del pasado siglo compre una tarjeta aceleradora para mi flamante ordenador, un Amiga 3000. Por esa época era de lo mejor en gráficos, con su software creativo, pero en España su distribución y presencia era muy pobre, con solo algunos pequeños importadores. Esta tarjeta aceleradora disponía de un procesador Motorola 68030 a 33 MHz (como suena), mucho mas potente que el 68020 a 16 MHz nativo del Amiga, y dos módulos de memoria más rápida adicional (cada módulo de 1 MB), en resumen: ¡era la bomba! Pues bien, pinchaba la tarjeta en su slot especial y el ordenador no arrancaba… no había forma. Tras varias llamadas a la empresa importadora y varios intentos infructuosos sin resultado positivo, al final se la envié de vuelta para que la probasen ellos. Al tiempo me la devolvieron diciéndome que estaba bien, que su servicio técnico no encontró problemas. Pero nada, a mi no me funcionaba. Medio año después de comprada seguía sin funcionar (y no era precisamente barata).

Ya no sabía que hacer, empezaba a resignarme a perder el dinero, cuando ojeando una revista inglesa sobre Amiga, mirando la publicidad, me percaté de un detalle: la memoria estaba instalada en distintos slots que la mía ¿? … humm que raro, a ver si va a ser esto… Cambie de sitio la memoria, coloqué la placa y … funcionó. Así de sencillo. Los muy cretinos pusieron la memoria mal, y por supuesto que no paso por ningún servicio técnico. Esperpéntico.
gvp_turbo3000

La tarjeta aceleradora para Amiga GVP3000. Observen donde esta colocada la memoria. Este detalle resulto primordial.

Pero no acabo ahí el tema. Mi ordenador era ahora más rápido, pero al hacer render largos (lo habitual dado la potencia de los procesadores de la época) se colgaba con mucha frecuencia. Pasado el tiempo ya me había acostumbrado a ello, cuando le instalé dos módulos más de memoria a la aceleradora (prestados por una amigo, ya que con 4 MB funcionaba en modo Burst, que por lo visto aceleraba el conjunto), pues bien, dejo de colgarse. Varios años después de comprado, mi Amiga 3000 empezó a funcionar correctamente, sin cuelgues, justo cuando ya se estaba quedando obsoleto. Vaya paradoja.

Otro caso curioso me pasó a principios de este siglo, en esta caso en la empresa en la que empezaba a trabajar. Habían recién comprado un sistema de edición en Madrid, basado en una Matrox Digisuite. El equipo tenía un problema, se quedaba congelado sin previo aviso, y no había forma de ponerle remedio. La empresa que lo ensambló no daba solución (según ellos estaba todo testado y funcionado bien en otros sitios), y ya me había acostumbrado a guardar a cada momento, como única solución para por lo menos no perder el trabajo hecho, cuando al tiempo se le cambio la tarjeta de red por una nueva (no recuerdo bien la razón). Pues el cuelgue se fue con la tarjeta de red vieja, así de sencillo.

Más recientemente, en un equipo de edición con Premiere CS3 que funcionaba con normalidad, de repente la tituladora empezó a colgarse si se intentaba cambiar de fuente tipográfica. Después de varios intentos para encontrar solución, ya solo me quedaba la opción de instalar de nuevo todo el sistema, cosa que por supuesto no es muy agradable cuando estas en medio de un trabajo. Paso el tiempo y al final encontré la solución por casualidad, leyendo en un foro y no relacionado con el tema en cuestión, pero lo asocié al problema y acerté: era una fuente instalada por el paquete OpenOffice. Eliminada tal dañina fuente todo volvió a la normalidad. Quien lo iba a pensar…

Y vuelvo al problema inicial con After Effects. Pase varios días intentado dar con el motivo del congelado, desinstalé programas, quité los plugins (ahora con el CS5 instalados en la carpeta Mediacore) y al final como último remedio formateé e instalé de nuevo todo el sistema. Todo volvió a la normalidad hasta que instalé el plugin que hacía poco había comprado: Test Gear, el plugin que proporciona scopes (vectorscopio, forma de onda, etc) a After Effects. Éste era el culpable. En un primer momento no me percaté porque no se instala en la carpeta Mediacore como los demás plugins, vaya casualidad. Ya me han respondido de Synthetic Aperture, y al final resulta que el problema esta en un bug de After Effects, que sale a relucir con este plugin: aparece al finalizar un previo en Ram usando la techa 0 del teclado numérico.
test_gear

La ventana de forma de onda RGB proporcionada por Test Gear

Pero nuestro trabajo se realiza gracias a los ordenadores, herramienta insustituible, así que el supuesto problema, al final, ha de quedarse siempre en anécdota. Ya les comentaré en próximas entradas que tal funciona el nuevo equipo, y su puesta a punto, en lo que respecta a la corrección de color.

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